A en Carles Miró Jordana, a veure si em fa riure aviat. Tot i que val més tard que mai, i no passa res.
I no estic opinant sobre què diu la senyora entrevistada –cliqueu sobre el comentari per anar a la font, canalla–, sinó sobre l’ofici (no confondre amb professió) més antic del món, el de passar el raspall. Però cal dir res, si lo bonic és que “la societat civil se sobreentén i no se’n parla”. Que al capdavall és un resum de Wittgenstein, De la certesa.
Jean-Léon Gérôme (1824-1904). Diogenes. 1860. Oli sobre tela, 74.5 x 101 cm. The Walters Art Museum, Baltimore
Una bandera amb un peix vermell, cedres, pollancres i magnoliers a la primavera, la formació al pati de cada dilluns, el dinar de cada laborable al bar a rebentar, la pista d’atletisme, extensions de telèfon, l’aigua i la màquina de cafès, moltes armilles reflectants d’equips diferents, marcials salutacions a l’alta jerarquia dels Space Marine Librarian trainees, tantes batalletes per explicar en endavant a la compagnia. Just the beginning.
de Hans Magnus Enzensberger (“Hymne an die Dummheit”, originalment a Kiosk : Neue Gedichte. 1995) i em sembla que molt ben traduït al castellà per Francesc Rovira:
Poder celestial, que se oculta en los pliegues del tronco encefálico,
inagotable dote para el género humano in saecula saeculorum,
inconmensurable como la Vía Láctea eres
y múltiple como la hierba.
Poderosa hermana gemela de la inteligencia, de la mano
celebras con ella un melancólico parloteo.
Sí, con ardor nos inspiras en siempre renovadas metamorfosis,
como necedad femenina y como idiotez masculina,
cómo resplandeces en los ojos inyectados en sangre del pendenciero
y te escurres de puntillas en la arrogancia de aristocrático carraspeo,
cómo nos cubres con el fétido aliento de una musa ebria
y con el delirio mutisilábico del seminario filosófico.
¡Qué sería del eficaz sin ti, estupidez tonta del bote, de remate y de capirote,
que corres con ímpetu por sus venas, como una sobredosis de anfetaminas,
y del investigador sin la idea fija tras la cual traquetea a través de los blancos pasillos
de su instituto, como la rata en el laberinto!
Inútil recordar la Historia Universal, pues de quién se acuerda ella,
sino del vencedor en su napoleónica estulticia.
Y así conservamos el necio orgullo del ganador
y el sordo rencor del perdedor, sólo de vez en cuando edulcorado
por la charla ilustrada del predicador,
el cómico y el borrachín. Estupidez,
a menudo calumniada, que en tu astucia te muestras
más estúpida de lo que eres, protectora de todos los débiles,
sólo a los escogidos les concedes tu don más preciado,
la bendita simpleza de los simples.
Ellos son las páginas en blanco de tu gran libro,
cuyo sello no nos abres a ninguno de nosotros.
H. M. Enzensberger. En el laberinto de la inteligencia : guía para idiotas. Trad. Francesc Rovira. Anagrama, 2009.¹ P. 70-72.
L’objecte-llibre podria ser a les lleixes de lletra gran de les biblioteques públiques, però he penjat les tres pàgines del poema per si us atrauen els reptes visuals –no els de la discutible qualitat d’imatge del pdf.
Pablo Mantegazza. El arte de elegir mujer. Madrid: Est. Tip. Ricardo Fé, 1898
Estimados,
Hace un par de años digitalicé una copia de El arte de elegir mujer de Pablo Mantegazza, versión traducida al español y publicada en Madrid, por Ricardo Fé, en 1898. Pablo Mantegazza, nacido Paolo Mantegazza Una digitalización algo torticera y muy “pesada”, pero probablemente de las únicas (la de Google Books no está disponible a día de hoy). La colgué de una dirección http que todavía existe pero cuya URL de base está redireccionada desde hace unas semanas. Con ello la primera noticia de la digitalización y los enlaces originales desaparecieron (se encuentran en caché): pero no los archivos, que ya estaban indizados por los buscadores y por lo tanto al alcance de quien los quisiera encontrar.
Esta operación la hice “de memoria” y lamento no haberme percatado hasta hoy de que los archivos no quedaron disponibles. Por poner un símil: aunque cambié bien la localización en la ficha del catálogo, moví los libros a la estantería que no correspondía y a puerta cerrada, por lo que era imposible encontrarlos. Ya está solucionado.
De todo ello me he dado cuenta al ver que estos días las estadísticas del dominio del blog recogen muchas búsquedas al respecto. Bien es verdad que alguna es búsqueda raruna en Google del estilo (sic) “que hizo paris to te lies con los seres vivos” o “accidentes de matrimonio” pero muchas preguntan por la monografía. Que hasta ahora eran búsquedas infructuosas lo he sabido hoy al pinchar en una de ellas. Por lo menos ha sido grato comprobar que es una monografía que se busca (y que hasta ahora se encontraba) a diario y desde diferentes partes del mundo, la mayoría de habla hispana. Creía que sólo algún conocido bibliófilo lo visitaba alguna vez, pero se ve que esos fondos importan, o quizás se han puesto un rato de moda.
En estos momentos ya se puede acceder a los archivos sin cambiar ni un guión de la URL original, por lo que tampoco es necesario que los buscadores los vuelvan a indizar: las URL están bien redireccionadas. Espero poder ofrecer pronto alguna obra más, junto con un catálogo y algo de información bibliográfica.
Todo esto quizás les sonará a rollo patatero interminable y encima en chino, y lo que les importa es acceder al documento, pero para mí es un escarmiento público para no volver a armar un edificio sin mirar el plano que yo misma dibujé. Si han llegado hasta aquí seguramente necesitarán desquitarse un poco. Con música:
Сергей Rachmaninoff. Prelude Op. 23 No. 5. Piano: Vladimir Horowitz. New York: Metropolitan Opera House, 1981, 1 de noviembre
Els meus estils d’homenatge es limiten a una cita bibliogràfica i afusellament de contingut. L’original no contenia cap enllaç (fora del títol de l’entrada, s’entén). I com sempre, com que és llatí, ho retallo i enganxo tal qual. Si hi ha vocabulari especialitzat que s’hagi d’aclarir, us el tradueixo en comentaris:
Librarians tend to be nice people. I know some patrons who fear the withering glance of the bun-wearing spinster might disagree, but in general it’s true. Librarians want to help people, and usually they don’t mind getting little reward for all that help. Money’s not that important. A piece of chocolate and a kind word every few weeks keeps the librarians happy.
As the etymologically inclined among you undoubtedly know, “nice” didn’t always have the bland but generally positive connotations it does today. When the word appeared in English in the fourteenth century, it meant, according to the OED, “foolish; simple; silly; ignorant.” Now how do we feel about being nice?
Librarians are nice in all sorts of ways, but mostly because they want to help. They want to help people by sharing what they know, and sometimes they do know things. If we believe Francis Bacon that knowledge is power, it’s a wonder librarians don’t have more power. These days the pundits are apt to opine that information is power, or the control of information is power, or some such thing. Those who have more and more timely information have an edge over others. If this is true, then librarians should have more power, it would seem, and yet they don’t. Why? Because they’re too nice, in every sense of the term.
So do you want more power? Then don’t share what you know. It’s that simple. Don’t tell your patrons everything you know. Make them come back to you. Hold them captive to their own ignorance. If patrons were so smart, they wouldn’t have to come to the librarians for answers, now would they? No, they wouldn’t. Don’t teach them to fish. Don’t tell them how you found that information they were looking for. If they want the secrets of information mastery, they can damn well go to library school and be bored to death like the rest of us. Is that too much to ask? I didn’t think so.
Some librarians are even nice enough to share what they know with their colleagues. This just shows how selfless, and, dare I say it, nice librarians can be. Let’s be honest. What incentive do I have for sharing my knowledge with my colleagues? I keep my knowledge to myself and use it to my advantage. If I’m at a meeting and some backwards librarian isn’t hep to the latest library jive, I’m happy to hint at how much I know, and thus how superior I am, but I’m hardly likely to start giving workshops entitled, “Things I Know But You Don’t Because You’re Too Lazy to Learn Stuff on Your Own.” If my colleagues want to know about the latest twopointopian gobbledygook, they can slog through the blogs like I do. So what if I’m younger than them. It’s not like I graduated from library school yesterday. Things change. Keep up, but don’t expect me to help drag you into the new millennium.
And for the younger colleagues, my only incentive to share what I know with you is to make you my minions in case a power struggle ever breaks out in the library. You might think you know a lot, like those Library Student Journal folks who think they know more about libraries than I do, but there’s plenty you never learn about in library school. For example, I never had a class about power struggles in the library, but I learned everything I needed to know from Machiavelli, who would have made a fine assistant library director.
So if you want to look for advantages instead of like suckers, remember: knowledge is power. Don’t share what you know.
No us perdeu els comentaris de l’entrada original, pura calité. Lligat amb això, una informació vella que us pot interessar:
Hi ha programets, com ara HTTrack, que permeten descarregar llocs web. Sencerets. HTTrack és per a SO Windows i Unix; utilitzeu els termes de cerca website downloader. Podeu definir la profunditat d’enllaços a descarregar, de manera que obtindreu una còpia local i navegable de la web que us interessi. I podeu deifinir la tasca i reexecutar-la de tant en tant, per si hi ha hagut cap canvi. A mi, per exemple, m’ha interessat obtenir una còpia d’Annoyed Librarian, etapa blogspot, per
carregar-me-la al mòbil, a l’e-Reader amb navegador, a l’ordinador, … i navegar-hi en local com qui fulleja un llibre de contes sense necessitat de connectar-me a la wifi, i
tenir-ne una còpia a la meva biblioteca electrònica particular, ja que és un blog a blogspot, cosa que no garanteix la seva conservació permanent.
És un blog que, des del meu punt de vista, com a mínim els de la Library of Congress (que és biblioteca nacional) haurien de descarregar, catalogar, conservar i posar a disposició permanent dels lectors. Si encara no l’etapa actual a LJ, sí la temporada blogspot. Perquè com NO ens va aclarir l’Alonso Alarcón a les primeres Nits a l’àtic de la temporada, qui sap què passarà amb els comptes de Google, si en el futur caldrà o no pagar-hi l’hostatjament i quants comptes, en conseqüència, acabaran esborrats.
Em direu que és un blog en anglès de metafísica bibliotecària, y a quién le importa. Ah, farsants: voleu llegir en català, i que sigui literatura. Repasseu feeds i blogrolls, que n’hi ha que tanquen temporada i d’altres que ja han abaixat la persiana. I el Padicat, què hi diu, a tot plegat? Uns quants extractes:
Tanmateix, la BC no està interessada en preservar o oferir accés a recursos digitals de persones o institucions que no volen tenir els seus materials en el projecte. Per això, garanteix als productors de pàgines web susceptibles de formar part del projecte la possibilitat de no publicar en obert les pàgines web capturades. Si vostè o la seva entitat no vol formar part del Patrimoni Digital de Catalunya, el convidem a comunicar la negativa apadicatbnc.cat.
que entre que proposes un lloc web i te’l capturen poden passar entre 6 i 12 mesos
Ja sé que la gent ho fa i és un detall que agrada, però malfieu-vos de les edicions pòstumes de temporades anteriors de blogs en el format que sigui (pdf, d’aquí a uns dies epub…) No tenen cap mena de gràcia comparats amb un site navegable clavadet a l’original com es pot aconseguir amb HTTrack i assimilats.
Feu les vostres còpies personals, que ja les compartirem via p2p, que és el que s’ha fet sempre. L’streaming no tindrà present fins que els navegadors no renderitzin com pertoca: ni per a vídeos, ni per a captures de Padicat, de moment.
El bibliotecari catalogador sol treballar assegut gràcies al cul que té, com tothom. Com més gran i tou el cul millor, perquè treballar assegut té efectes secundaris. Us ho explicaria bé algun dels meus coneguts, que sé que hi té durícies, al cul, de treballar al despatx d’una universitat; cal dir que no li fa mandra visitar col·legues ni fer classe ni tal: simplement té una constitució física poc adequada i no només cria durícies sinó que li queda el cul enrampat. Tampoc és ben bé problema del mobiliari. Senzillament no hi té el cos fet, malgrat els anys que hi porta i ser una persona molt competent. No hi ha res més a dir perquè entraríem en la qüestió hemorroides i no vull parlar de dolor.
La qüestió és que el catalogador, que més val que tingui el cul gran i tou, també té opinions, moltes opinions, i a vegades bastant dures, més que el cul del meu conegut. Sobretot si és un catalogador especialitzat que llegeix bibliografia que cataloga. Però a la biblioteca hi ha d’haver de tot, perquè com va dir el nostre déu encarnat,
Shiyali Ramamrita Ranganathan. The five laws of library science. Madras: Madras Library Association; London: Blunt and Sons, Ltd., 1957. Pp. 11-31, 80-87, 258-263, 287-291, 326-329
Això no obsta perquè quan et trobes que l’última novetat a E-LIS és un article com aquest, “What’s your library personality?”, que rebuscant una mica veig que va aparèixer a la pàgina 14 d’un Pro Tem : le journal bilinguede Glendon, no et sentis temptat d’assignar-li l’encapçalament de matèria del títol.
Dins de la base de dades E-LIS, que per sobre de tot és un lloc sèrio ple de material útil i on també hi ha d’haver espigoladures de la vinya del Senyor, l’hauria integrat dins de CB. User studies, i no entenc per què és a B. Information use and sociology of information, si té més de sociology dels users –en concret la dels redactors del journal– que de la information. Però en fin: la meva opinió, com el cul.
I vosaltres, ja sou conscients de quin tipus de personalitat teniu, a la biblioteca?
Si li hagués donat per figurar… però no li donava per res. Era l’home neutre, el senyor Esteve, el símbol de la classe neutra, la Classe. Conservador per instints, per educació i per fets, era l’home d’ordre en tot i per tot: ordre en el riure, ordre en el menjar, ordre en estimar els fills i la dona, ordre en el viure, en el morir, i fins ordre en l’altra vida. Era l’home del ben entès: ben entesa la llibertat, la família, la guerra, la pau, i fins i tot lo que no entenia ho volia ben entès; era l’home de la mida: goig amb mida, plors amb mida, amistat amb mida, fe amb mida, caritat amb mida, tot amb mida i amb mitja cana; amb la maleïda mitja cana que ha dignificat l’egoisme des que l’egoisme pren mides. Si li agradaven els soldats no era per la idea de pàtria (no gastava mapa “La Puntual”), sinó perquè posaven ordre en els que gosaven cridar, tant si tenien raó com no; si li agradaven els governs rectes (rectes volia dir absoluts), no era perquè fos dolent (ni això era), sinó perquè hi hagués quietud, sobretot quietud, que els crits destorbaven la venda. No li agradava que mai passés res, ni bo ni dolent. Mai res! Només que passessin els compradors, d’un en un, en sense empentes, i amb un regateig prudent, sossegat i metòdic, però curt, anessin comprant amb ordre, com aquell qui va a oferir amb una cerilla a la mà i a l’altra els sous per a la bacina.
I això li donava tant nom com la mateixa “Puntual”, an el prudent senyor Esteve. Tenia un posat tan sèrio, tan recte, tan reposat, i sabia tant d’escoltar, i semblava tant que pensés, que tothom li feia consultes; sabia tant de contestar amb un “Qui sap!” que no volia dir res, que deixava tothom content. Duia una levita tan cordada, tan llisa i tan llarga, i el que duu una levita llarga inspira tanta confiança, que el tenien com un confés per als assumptos comercials; aconsellava tan poca cosa, per no equivocar-se mai, que, no equivocant-se mai, encara n’hi tenien el doble; parlava tan a poc a poc i qualsevol cosa de les que deia agafava tal aire de sentència, i l’home que diu sentències, per esguerrades que les digui, troba tanta gent que se les creuen per no tenir-les de pensar, que no s’entenia de feina; aixís com hi ha curanderos que amb quatre signes curen els mals perquè tenen posat de curar-los, hi ha homes que no dient res tots els consells semblen bons perquè tenen posat de conseller; i al nostre pobre senyor Esteve (que ja tots l’anem coneixent), perquè no sabia què dir, l’havien pres per callat; perquè no sabia riure, per savi; perquè no sabia parlar, per pensador, i perquè tenia el cap gros (que era cosa de sombrerer), per testa plena de substància; i entre “La Puntual” i el cap, i el no dir res, i la levita, era un home que el respectaven, tant com per això que havem dit com per por de prendre’l per altri.
Santiago Rusiñol. L’auca del senyor Esteve. 1907
La Sonsoles em diu que ja en té prou d’Spain, que deixa la feina i el país. Posada a rememorar intimitats, a casa jo li deia Ramoneta i ella contestava Estevet. I si ho he entès bé, s’instal·la una temporada en algun lloc de Nord-du-Québec per millorar el francès. Ara encara a penes sap dir je me souviens.
En Kliman perseveraria i potser cobraria una mica de rellevància literària durant uns quants mesos escrivint el superflu retrat moral que revelava la pretesa perversió d’en Lonoff com l’explicació de tot. Fins i tot potser prendria la Jamie a en Billy, si ella estava prou trasbalsada o desenganyada o avorrida per buscar consol en la nefasta fatxenderia d’ell. I mentrestant, com l’Amy, com en Lonoff, com en Plimpton, com tots els residents al cementiri que havien plantat cara a reptes i treballs, jo també em moriria, però no pas sense asseure’m a l’escriptori vora la finestra, mirant més enllà del camí enfarinat de neu, sota la claror grisa d’un matí de novembre, l’aigua arrissada pel vent als aiguamolls, que ja es començava a glaçar al voltant de la base de les tiges del canyissar esquelètic i sense plomalls, i, des d’aquest recer, amb tots ells a la llunyana Nova York —i abans que la meva memòria evanescent acabés de flaquejar del tot—, escriure l’última escena d’Ell i ella.
[...]
ELLA
No està boig per mi. No ho pot estar. No pot ser. Això són paraules buides. El veig com algú que es delia per tenir una aventura però no ho sabia. Pel fet d’haver bandejat tota experiència durant onze anys, d’haver-se apartat de tot allò que no fos escriure i pensar, d’haver restringit la seva vida a la mínima expressió, no se n’ha adonat. Fins que no ha tornat a ser a la capital no ha descobert que vol tornar a viure i que l’única manera de fer-ho és per mitjà d’aquest impuls irracional i irreflexiu, abandonant-se a un impuls del tot irracional. Dic això a una persona racional i disciplinada fins a un extrem inhumà que ha perdut tot el sentit de la mesura i s’ha fabricat una fantasia de desitjos irracionals. Però justament això és ser viu, ¿no? Això és fabricar-se una vida. Sap que la raó és capaç d’imposar-se en qualsevol moment; però que, si s’imposa, s’esfumen tant la vida com la inestabilitat que és la vida. El destí de tothom: la inestabilitat. L’únic altre motiu versemblant que pot tenir per creure que està boig per mi és que en aquests moments és un escriptor sense llibre. Comenci un altre llibre i fiqui-s’hi i veurà si està boig per la Jamie Logan. Tot i així ara vinc.
ELL
El fet que accedeixi a venir al meu hotel em fa pensar que vostè també està feta un embolic. Rauxes. Ara vostè en té una.
Philip Roth. L’espectre se’n va. Traducció de Xavier Pàmies. La Magrana, 2008 [orig. Exit Ghost, 2007]
No em vull imaginar què pot donar de si aquesta novel·la en un club de lectura. I a mi em va agradar més The Human Stain, veges, per si algú mai m’ho pregunta.
D’espectre total, l’explicació que m’ha fet ballar més:
ELLA
¿Un gran amor? ¿Pot explicar-se, si us plau?
ELL
És una malaltia. És una febre. És una mena d’hipnosi. Només ho sé explicar dient que vull estar sol en una habitació amb vostè. Vull estar embruixat per vostè.
En Zuckerman i jo tenim un caràcter irreconciliable: a mi la febre em puja per cocció de confit, ell ho cova en segons. I com que al laboratori sóc metòdica per sentit pràctic i precaució, no m’ho explico.
Parla un pare de la compressió d’arxius, JacobZiv (1931), encara professor al Technion – Israel Institute of Technology:
"Plate X" en F. Nemos. Europas bekannteste Schmetterlinge. Berlin: Oestergaard Verlag, ca. 1895
– Sus investigaciones han permitido el intercambo de archivos. ¿Qué opina sobre los derechos de autor?
– Estoy a favor de la información abierta. Ni siquiera es práctico pensar en frenar la difusión de las nuevas ideas. Como científico, apuesto por la apertura del conocimiento. En cuanto a la industria, mi experiencia personal es que las empresas sólo buscan proteger sus iniciativas con patentes. Que alguien se apropie de las ideas de otros no me preocupa, la comunidad sabe quién es el autor. Y esto se aplica también al dominio del arte y de la música. Sin embargo, sí me preocupa el exceso casi infinito de información en internet.
– ¿En qué sentido?
– Hay que separar la buena de la mala información, discernir lo verdadero de lo que no lo es. Me preocupa que en los medios de comunicación se le dé el mismo peso a la astronomía que a la astrología, y esto es algo que se ve claramente en internet. Incluso habrá que plantearse si es necesario pagar por la buena información.
– ¿Y eso no es algo contradictorio?
– No, no. Es como cuando vas a una librería y te compras un libro porque alguien te lo ha recomendado mucho. Pero esto no se puede exigir, estoy en contra de cualquier tipo de reglamentación.
– ¿Internet ha cambiado la forma de trabajar de los científicos?
– Hay más posibilidades gracias a internet. Yo tengo una biblioteca tres plantas más abajo y en los últimos cuatro años no he puesto un pie en ella. No lo necesito, porque tengo esa información en internet. Además, publicar un artículo es más rápido y es más fácil colaborar con la gente on line.
– ¿Su algoritmo tendrá otras aplicaciones en el futuro?
– Estamos trabajando en que la compresión de datos se aplique a la biología computacional. Se trata de ver de dónde provienen las distintas especies, cuál es su ancestro gracias a este modelo.
– ¿Y en el ámbito de las tecnologías de la información? ¿Qué nos encontraremos?
– Es muy difícil predecir el futuro. En la cultura hebrea decimos que las profecías están en manos de tontos, pero sí podemos decir que habrá sorpresas muy importantes en este campo.
Acotació: és bibliotecari qui se suposa que gestiona les subscripcions a les revistes científiques a què aquest senyor té accés, i les hi (li les?) endreça d’una manera o altra. Encara que no posi els peus a la biblioteca de paper del Technion, ni falta que fa.
Parlant de la informació de pagament: cosa interessant de l’entrevista que he enllaçat, sense la qual no hi hauria entrada avui, és que en la primera versió del text la redactora havia confós logaritmes per algoritmes. Per sort, molts lectors no de pagament se’n van adonar.
Però la caritat comença per casa: recordeu que a la majoria de biblioteques del món se separa la ficció de la no ficció.Tant el descrèdit immerescut per part dels lloscos, com l’excessiva fe que tenen els acrítics en la investigació científica, es basen en aquest error conceptual. El maximalisme em perd, i sempre m’ha semblat que fóra més propi classificar les faules a banda de les no faules, en els dipòsits de qüentus útils i inútils.
També m’agradaria parlar-ne, de la selecció, ordenació i difusió de l’actualitat mediata i de la seva opinió. Aquesta que encara serveix minuts després per no trepitjar el terra fregat: perquè tal com em van confessar uns periodistes, la nació la vertebra el temps de tevetrès, no les notícies
–un altre dia. El quid és de què jalarem tots els implicats: el que és la satisfacció de la vanitat està garantida.
Since I'm getting into early Latin poetry, I have in mind to read a bunch of Ennius. I plan to post a few fragments, with a translation, and write up short comments on aspects that intrigue me. I follow the organization and numbering of the Skutsch commentary.Ennius was born in Rudiae in 239 BC. He was Messapian by birth and perhaps partly Oscan; his si […]
Well, my classes start tomorrow, and the year is shaping up to be a fascinating, but rather intense one. I'm taking two Greek classes; in one we're reading Lyric Poetry and the other is Book 24 of the Iliad. Also on the menu is a Latin class in which we're doing Seneca's play Thyestes as well as an independent study in Sanskrit. I'm […]
Horowitz is probably my favorite classical pianist; his interpretations are at one time fiery and have sort of a nervous energy about them, and at another soft and whimsical. This, however, is not what makes him a badass.In 1988 Horowitz was nominated for (and won) a Grammy award for his recording of Mozart's Piano Concerto No. 23. However, he skipped o […]
In the standard numbering of Mesomedes' poems, the first two are joined. I think it's quite a beautiful poem.ἄιεδε Μοῦσα μοι φίλη,μολπῆς δ' ἐμῆς κατάρχου,αὒρη δὲ σῶν ἀπ' ἀλσέων,ἐμάς φρένας δονείτω.Καλλιόπεια σοφά,Μουσῶν προκαθα […]