Donatius , El quadern gris i la magdalena , Epicur; trad. Montserrat Jufresa. Ètica. Proteus, 2008 , Menú de facultat , Mina dura , Teoria do verso / Eugénio de Andrade; trad. Antoni Xumet Rosselló. -- 2009 , 20080818, lectures d'estiu: Tàcit i Batman 3 , etc

Teoria de la literatura i literatura comparada: who is who?

Posted: May 27th, 2009 | Author: <mina.> | Filed under: antropologia, articles d'opinió, lectures, premsa, premsa esportiva | Tags: , , , , , , , , , , | 1 Comment »

Dijous passat, tornant de dinar plegats tots els del diari, algun cap de secció va cridar caca! en trepitjar-ne una. Ja és estar de sort.

Després de llegir les metàfores alegroies que segueixen, la conclusió és que cada epifania és única i transferible:

Mensajes
ENRIC GONZÁLEZ
EL PAÍS  -  Pantallas – 22-05-2009

La paranoia es típica del narcisista frustrado. Ve en los demás sus propios defectos, que no es capaz de asumir, y acaba sintiéndose rodeado de enemigos, peligros y mensajes cifrados. Conviene no confundirla con la susceptibilidad. No sé de qué se trata en este caso. Confío en que sea simple susceptibilidad. Pero yo también empiezo a captar mensajes ocultos. Me explico. ¿Están familiarizados con las teorías freudianas acerca de los excrementos? Dice Freud que el bebé relaciona el excremento, lo primero que es capaz de producir por sí solo, con los deseos del Otro (la madre), porque es el Otro quien le instruye en la necesidad de hacerlo y, más adelante, en la necesidad de hacerlo sólo en determinados momentos y lugares. Piensa que su evacuación intestinal produce placer en el Otro, y acaba identificando el excremento con algo maravilloso. Seguramente he leído mal a Freud, no me hagan mucho caso. De todas formas, el psicoanálisis identifica el excremento con la riqueza y, más en concreto, con el dinero.

Dicho esto, ¿no ven ustedes un clarísimo mensaje subliminal en la actual temporada de Supervivientes? El concurso exótico de Telecinco está dominado por la caca. Ése es el gran tema de conversación de los infelices de la isla: si hoy han defecado ya tres veces, si ayer cuatro… Entre tanta diarrea, se nos informa de que el superviviente Santi debe abandonar la isla porque sólo ha defecado dos veces en dos meses. Carezco de formación médica, pero me parece poco.

Llámenme paranoico, si quieren: empiezo a convencerme de que este Supervivientes no es más que un gran quejido onírico, un grito que surge del subconsciente de los directivos de Telecinco. En plena caída de la publicidad y de los beneficios, es decir, en pleno síndrome de abstinencia por la reducción del dineral que ganaban antes, uno de sus programas se vuelca en la cuestión excrementicia. Está clarísimo, ¿no? Es como un llanto secreto por la pasta perdida. O quizá no. En ese caso, disculpen. Será que yo también me he vuelto susceptible, o paranoico.

Isherwood & Auden

Isherwood & Auden

Aquest cagarro a la secció vida&artes, p. 61. Salto a la p. 64, l’última. L’hipervincle és una plagasitat redundant com totes les meves:

La caca
JUAN JOSÉ MILLÁS
EL PAÍS  -  Última – 22-05-2009

Era la hora de la siesta y me encontraba tumbado en el sofá, aturdiéndome con un programa cualquiera de la tele, cuando sufrí un arrebato místico en cuyo transcurso los dioses (porque eran varios) me revelaron que el sentido de la vida del hombre era la producción de caca. La sorpresa, como comprenderán, fue superlativa, de modo que volví a preguntar y recibí idéntica respuesta. Por lo visto, hemos sido creados, al igual que el resto de los animales, para producir aquello que tomamos equivocadamente por un residuo. El residuo somos nosotros. La caca es la estrella, por eso hay tantas clases de heces, cada una con su textura moral y su tamaño físico, desde la de la mosca a la de Federico Trillo. Los dioses no nos quieren por nuestra alma, sino por nuestros excrementos, que dan lustre al mundo vegetal. El mundo vegetal, a la chita callando, resulta que es el rey de la creación, de ahí que los perros levanten la pata cuando pasan junto a un árbol: es su modo de orar, porque los perros saben a qué han venido a este mundo y quién es quién.

Una vez más, pensé en medio del arrebato místico, los sentidos nos han engañado. Decía Freud en un célebre artículo que el narcisismo del hombre ha sufrido a lo largo de su historia tres grandes heridas. La primera fue descubrir que no éramos el centro del Universo; la segunda, que descendíamos del mono; la tercera, que nuestra existencia no la dirige el “yo”. Me fastidia haber dado con la cuarta, pues jamás he envidiado el destino cruel de los descubridores. Quizá algún día mi nombre figure junto al de Copérnico, al de Darwin, al de Freud, genios que supieron mirar adonde debían para no dejarse engañar por las apariencias. Bien, ¿y qué? ¿Qué importa figurar en ese cuadro de honor cuando sabes que lo único que los dioses esperan de ti es que vayas al baño con regularidad?

En part dedicat a un reporter de televisió pública que avui es lamentava, a la barra on serveixo copes, que, per imperatiu circense, ha d’estar cobrint el Barça-Manchester i altres pets associats fins dijous al vespre. Em pregunto si a les quatre rates a qui ni ens va ni ens ve la història no ens podrien reobrir els refugis antiaeris, en dies com avui.

Pau, salut, estil, comes, i barra lliure per qui s’ofegui.


Michela Marzano. Extension du domaine de la manipulation : de l’entreprise à la vie privée. Grasset & Fasquelle, 2008

Posted: May 13th, 2009 | Author: <mina.> | Filed under: antropologia, filosofia, lectures | Tags: , | No Comments »


Au Café de la Mairie, place Saint-Sulpice à Paris, 2008, 17 octobre.

Aquesta senyora va xerrar-ho al CCCB el proppassat 4 de maig.

Michela Marzano. Extension du domaine de la manipulation : de l’entreprise à la vie privée. Grasset & Fasquelle, 2008

Fragment de la “Introduction” enllaçada:

Depuis les années 1970, l’Occident est sorti progressivement de ce que Michel Foucault appelait alors l’univers ” disciplinaire “, mis en place sur les ruines du vieil ordre médiéval. Cette sortie d’un monde ordonné a débouché sur un nouvel horizon, beaucoup plus ouvert, laissant chacun face à lui-même. Au fur et à mesure des années, d’importantes mutations technologiques ont d’ailleurs accéléré cette émancipation des individus et engendré un nouveau type de capitalisme. Les modifications culturelles et psychologiques qui ont accompagné ces transformations de la société libérale ont produit un ” hyper-individualisme “, un sentiment d’insignifiance, un narcissisme dont certains ne cessent de condamner les effets dévastateurs en Occident. Mais leurs discours, souvent brillants, sont vains. Ils n’ont d’ailleurs aucune prise sur le monde. Et pour cause. Nous assistons aujourd’hui à ce qu’on appelle en jargon épistémologique un “changement de paradigme ” qui peut donner le vertige, mais se révèle extrêmement séduisant. Du modèle “paternaliste”, selon lequel l’autorité religieuse, morale ou politique pouvait constamment interférer avec la liberté des individus au nom du Bien ou de la prévention du Mal, nous sommes passés à un modèle ” individualiste “, selon lequel personne ne peut mieux que l’individu lui-même déterminer sa conception du Bien, et donc ce qu’il veut ou ne veut pas faire. C’est la réalisation du rêve libéral d’Isaiah Berlin qui évoque le désir intrinsèque de tout homme de devenir sujet de sa propre vie : “Par-dessus tout, je désire me concevoir comme un être pensant, voulant, agissant, assumant la responsabilité de ses choix et capable de les justifier en s’appuyant sur sa propre vision des choses.” Désormais, dans ce nouveau paradigme, la liberté se peint, d’après nous, sous les traits d’un triptyque de valeurs prometteuses : authenticité, volontarisme, autonomie. L’individu contemporain, qui ne se laisse plus enfermer dans un rôle que d’autres lui avaient assigné, a le sentiment de pouvoir enfin devenir ce qu’il est : c’est le culte de l’authenticité. Branché sur son portable et en liaison avec le monde entier, il pense posséder les moyens matériels et technologiques de réaliser ce qu’il veut : c’est le culte du volontarisme. Libéré des anciennes contraintes morales, qui lui dictaient ce qu’il devait faire, l’homme occidental se croit capable de déterminer précisément ce qu’il désire : c’est le culte de l’autonomie.

Tingueu en compte una opinió a Amazon.fr,

La démonstration est claire et le style est agréable. Ce que l’on peut regretter dans cet essai, c’est l’absence d’idée vraiment nouvelle et une vision parfois assez manichéenne de l’entreprise. Contrairement à d’autres auteurs – sociologues, économistes, psychologues – Michela Marzano n’a sans doute qu’une connaissance très théorique de l’entreprise, et c’est ce qui fait parfois la faiblesse du propos.
Sur des thèmes similaires, “Les Managers de l’âme” de Valérie Brunel ou “Le coût de l’excellence” de Nicole Aubert et Vincent de Gaulejac sont beaucoup plus convaincants et novateurs (cf. mes critiques).

Que jo, ni idea.