Tot són qüentus, o, ubicació i qualitat de la informació
Posted: June 24th, 2009 | Author: <mina.> | Filed under: biblioteques, internet, lectures, premsa | Tags: faules, Jacob Ziv, Judith de Jorge, qüentus | 2 Comments »Parla un pare de la compressió d’arxius, Jacob Ziv (1931), encara professor al Technion – Israel Institute of Technology:
– Sus investigaciones han permitido el intercambo de archivos. ¿Qué opina sobre los derechos de autor?
– Estoy a favor de la información abierta. Ni siquiera es práctico pensar en frenar la difusión de las nuevas ideas. Como científico, apuesto por la apertura del conocimiento. En cuanto a la industria, mi experiencia personal es que las empresas sólo buscan proteger sus iniciativas con patentes. Que alguien se apropie de las ideas de otros no me preocupa, la comunidad sabe quién es el autor. Y esto se aplica también al dominio del arte y de la música. Sin embargo, sí me preocupa el exceso casi infinito de información en internet.
– ¿En qué sentido?
– Hay que separar la buena de la mala información, discernir lo verdadero de lo que no lo es. Me preocupa que en los medios de comunicación se le dé el mismo peso a la astronomía que a la astrología, y esto es algo que se ve claramente en internet. Incluso habrá que plantearse si es necesario pagar por la buena información.
– ¿Y eso no es algo contradictorio?
– No, no. Es como cuando vas a una librería y te compras un libro porque alguien te lo ha recomendado mucho. Pero esto no se puede exigir, estoy en contra de cualquier tipo de reglamentación.
– ¿Internet ha cambiado la forma de trabajar de los científicos?
– Hay más posibilidades gracias a internet. Yo tengo una biblioteca tres plantas más abajo y en los últimos cuatro años no he puesto un pie en ella. No lo necesito, porque tengo esa información en internet. Además, publicar un artículo es más rápido y es más fácil colaborar con la gente on line.
– ¿Su algoritmo tendrá otras aplicaciones en el futuro?
– Estamos trabajando en que la compresión de datos se aplique a la biología computacional. Se trata de ver de dónde provienen las distintas especies, cuál es su ancestro gracias a este modelo.
– ¿Y en el ámbito de las tecnologías de la información? ¿Qué nos encontraremos?
– Es muy difícil predecir el futuro. En la cultura hebrea decimos que las profecías están en manos de tontos, pero sí podemos decir que habrá sorpresas muy importantes en este campo.
Judith de Jorge. “«Estoy en contra de cualquier tipo de reglamentación en internet»” ABC, 2009, 16 de juny
Acotació: és bibliotecari qui se suposa que gestiona les subscripcions a les revistes científiques a què aquest senyor té accés, i les hi (li les?) endreça d’una manera o altra. Encara que no posi els peus a la biblioteca de paper del Technion, ni falta que fa.
Parlant de la informació de pagament: cosa interessant de l’entrevista que he enllaçat, sense la qual no hi hauria entrada avui, és que en la primera versió del text la redactora havia confós logaritmes per algoritmes. Per sort, molts lectors no de pagament se’n van adonar.
Però la caritat comença per casa: recordeu que a la majoria de biblioteques del món se separa la ficció de la no ficció.Tant el descrèdit immerescut per part dels lloscos, com l’excessiva fe que tenen els acrítics en la investigació científica, es basen en aquest error conceptual. El maximalisme em perd, i sempre m’ha semblat que fóra més propi classificar les faules a banda de les no faules, en els dipòsits de qüentus útils i inútils.
També m’agradaria parlar-ne, de la selecció, ordenació i difusió de l’actualitat mediata i de la seva opinió. Aquesta que encara serveix minuts després per no trepitjar el terra fregat: perquè tal com em van confessar uns periodistes, la nació la vertebra el temps de tevetrès, no les notícies
–un altre dia. El quid és de què jalarem tots els implicats: el que és la satisfacció de la vanitat està garantida.








